28 de novembre 2007

...perill! perill! crida el perillós...
...la mentida s'ha fet mestressa dels mitjans...
...fatídicament, quan més gran és la possibilitat d'accedir a la informació, més grosses són les mentides que ens venen...

EXTRET DE REBELION

"La mentira es siempre, como objeto de estudio, mucho más interesante que la verdad. La verdad sólo nos dice apenas lo que se cree como cierto. La mentira, en cambio, nos explica lo que al mentiroso le gustaría que realmente fuera.
El mero repaso de la causa contra Chávez tanto a través de los sesudos editoriales de los periódicos más serios como de los más ligeros comentarios de foros y tertulias deja resultados sorprendentes.
Aquí hasta hace poco la acusación era de populista. Una desconfianza como de olfato, como de asquito burgués. Populista es, según la Real Academia de la Lengua, “perteneciente o relativo al pueblo” lo que a lo peor entronca más de lo que parece con el planteamiento anterior. Nadie en esa acusación era capaz de concretar exactamente qué significado peyorativo tenía eso de ser “perteneciente o relativo al pueblo” pero yo creo que era más bien una derivación estética egocéntrica y etnocéntrica: No nos gustan las formas latinoamericanas, qué le vamos a hacer. Nosotros somos europeos, sensatos y moderados.Es verdad que, comparados con la población mundial, chillamos como berracos sin distinción de clase o ideología y que –con muy poquito más de distinción- nos encanta ver la mala educación autoritaria y ejecutiva resolviendo las cosas a gritos y por las bravas.
La libertad de expresión en España se ha convertido en el exclusivo derecho a mentir de los medios con grandes ingresos publicitarios, para quienes las escasa multas siempre son rentables. Mentir se ha convertido en este país en un lujo al alcance de los grandes medios. El precio de la mentira es el exacto para no desanimar a los medios ricos de ejercer tan acreditado ministerio y, eso sí, prohibir a los pobres combatirlo.
Todo se puede decir menos la verdad. Sin ir más lejos el otro día condenaron a un cantante por decir que Su Majestad era un parásito. Le condenaron a pagar la cantidad justa para arruinarlo, una cantidad lo suficientemente razonable –no obstante- como para que si, por improbable ventura, le fuera aplicada a Don Miguel Ángel Rodríguez –portavoz del Gobierno en tiempos de Aznar- por mentir cuando ese mismo día dijo, así como de paso, en una televisión privada española que Daniel Ortega era un “dictador”, pudiera pagarla sin despeinarse (ya sólo nos indigna lo estrambótico, decir que Daniel Ortega es un dictador... Acusar de dictadores a los que gobiernan tras ganar las elecciones nos parece injusto, pero ¿qué nos parece entonces llamar dictador a quienes como Ortega dejan de gobernar tras perderlas?).
La mejor es la de la intención de Hugo Chávez de “perpetuarse indefinidamente en el poder” que postula la reforma constitucional en Venezuela. Nadie dice que dicha reforma constitucional hace igual el sistema de elección de la presidencia del gobierno al que existe en España. Sólo para la presidencia del gobierno, claro, porque para la Jefatura de Estado en Venezuela seguirá siendo un cargo electivo –no como en España que es por sexo y nacimiento- y los cargos ejecutivos de menos rango seguirán siendo limitados –que hay que ver lo bien que nos vendría en nuestro rancio poder local una cosa así-.
Si uno lo observa con cierto detalle, parece que el núcleo de la acusación de la sociedad bienpensante española se centra en el talante autoritario de Hugo Chávez que contagiaría todo el proceso venezolano: Chávez cierra televisiones, acosa policialmente a la oposición, manda a policías enmascarados a asesinar jóvenes... En suma, Chávez es tan sólo un dictador esencial que circunstancialmente gana elecciones.
¿Se imaginan los editoriales si un soldado venezolano hubiera matado a un chico de dieciséis años por intentar ir a una manifestación en defensa de los derechos de los extranjeros? ¿Qué responsabilidad directa no tendría el propio Chávez?).
¿De verdad nadie imagina lo que pasa cuando dejas de obedecer a las principales instituciones mundiales, no colaboras con los principales gobiernos mundiales, tienes petróleo y no dejas que lo administren las principales empresas mundiales?
O es que, simplemente, hay demasiada gente en España que en la oscuridad de su cuenta corriente piensa que Chávez se está gastando nuestro dinero en Venezuela –esas migajas vergonzantes tantas veces prometidas y tan pocas veces dadas- en dar educación, dignidad y justicia a su pueblo.
Y sólo porque en realidad el petróleo no era de Repsol, sino que era de los venezolanos…
Un verdadero populista. Un autoritario. "

8 comentaris:

mossèn ha dit...

mentir ... tot un do !!! ... salut

Jo Mateix ha dit...

Ui, alguns mitjans i alguns polítics han aconseguit grans coses escampant la mentida amb el ventilador fins a aconseguir que la població si més no dubti el suficient com per no fer res per contrarestar i oposar-se a la mentida.
Heinrich Boll, que no es va cansar de denunciar el paper de la premsa groga en el "suïcidi" de membres de la banda Bader-Meinhof a les presons alemanyes, té una novel·la excel·lent sobre el tema:El honor perdido de Katherina Blum

qaesar ha dit...

La madre España se sigue alejando de lo que dice son sus hijas latinoamericanas.

Me falta información veraz para formarme una opinión sobre Chavez, pero de lo que estoy seguro es que la que llega por los medios tradicionales no me inspira confianza.

Dices cosas muy acertadas, Roser

Un abrazo

César

Té la mà Maria - Reus ha dit...

sort que estem el blogaires per dir les veritats. La desinformació va campar a l'epoca del PP i per lo que veiem també ho fà a la epoca PSOE, quina merda de país ens ha invadit

petons

Carme Rosanas ha dit...

Si com diu el mossen mentir és tot un do, cada vegada hi ha més gent que tenen aquest do.

rosa ha dit...

La mentida, la hipocresia tot plegat es va fent una bola què no hi ha ni Déu que la desfaci...
Son una colla de mentidres..hi a sobra hi ha gent que els vota o els votem...

Striper ha dit...

Tot es questio de com ens venen la realitat els poders mediatics, peró algú que se salta algunas normes com el respecte al oncle sam segur que no el tracten gaire bé.

Waiting for Godot ha dit...

Chávez es lo peor de lo peor. Besos.