Entrevista a Martin Scheinin, Relator especial de l'ONU, sobre la situació dels Drets Humans a España
Martin Scheinin, relator especial de l'ONU, és expert en dret internacional de relaciones públiques, legislació sobre drets humans, dret constitucional i legislació antiterrorista y és professor de dret internacional a la Universitat d'Europa a Itàlia.
El Gobierno de España dice que su definición de la palabra terrorismo es demasiado estrecha. ¿Qué le parece?Yo digo que la definición objetiva del terrorismo está bien reflejada en la legislación española. Pero, luego, aparecen muchos delitos ligados a él que, en mi opinión, son una pendiente resbaladiza. Se amplían cada vez más y, al final, se introducen delitos que no tienen relación con el terrorismo. Creo que el uso de la legislación sobre terrorismo es demasiado amplio. Algunos de los temas que se ven en la Audiencia Nacional española no deberían estar ahí; por ejemplo, la kale borroka.
Por tanto, ¿debería el Gobierno de España concretar en la legislación?
Sí, yo propongo utilizar la legislación sobre terrorismo para el verdadero terrorismo. Para el resto de delitos, el ámbito penal es suficiente, sin necesidad de mencionar la palabra terrorismo. La kale borroka es violencia, no terrorismo. No es lo mismo.
¿Qué dice sobre los encarcelamientos por la Justicia española por realizar actividades políticas con la imputación de pertenencia o colaboración con «grupo terrorista»?
Para mí es muy difícil saber si hay pruebas. Me resulta difícil saber si alguien recibía órdenes de ETA y, por tanto, como dice el Gobierno de España, es parte de ETA. En el caso de partidos políticos y plataformas electorales, en cambio, puedo tener más información. Pienso que el punto de vista del Gobierno de España es demasiado amplio. Actúa contra algunos grupos que no tienen relación con la violencia. Tener el mismo objetivo que ETA no debería ser delito ni tampoco servir para ilegalizar a un partido político, al menos si no tiene relación con la violencia.
En la respuesta a su informe, el Gobierno de España dice que el terrorismo está en el objetivo y no en el modo de actuar. ¿Qué le parece esa lógica?
Estoy totalmente en contra de esa definición y querría que el Gobierno de España no dijera cosas así. Ese uso es muy extremo. Para mí la definición del terrorismo está siempre en el modo de actuar. Es una estrategia, es el uso de la violencia contra personas inocentes. Es violencia simbólica. Si empezamos a definir el terrorismo según los objetivos políticos, entonces cualquier partido político que trabaje contra el gobierno es un grupo terrorista.
¿Existe, a su juicio, libertad de expresión en España y en el País Vasco?
La fotografía es confusa. España es una democracia temblorosa que acepta críticas y puntos de vista diversos. Pero es cierto que, al mismo tiempo, las ilegalizaciones de organizaciones no gubernamentales y los cierres de diarios recortan la libertad de expresión. Después los jueces deciden si es un recorte aceptable o una vulneración. En lo que a mí atañe, quizás el Estado español algunas veces va demasiado lejos.
En su opinión, ¿garantiza la Ley de partidos española la libertad de expresión?
Es demasiado amplia. Permite demasiadas lecturas y, al cabo, es de claridad escasa. La Ley de partidos puede utilizarse contra la libertad de expresión, pero no diría que tenga ese objetivo. Sería ir demasiado lejos. Pero, a mi juicio, al ser demasiado amplia, crea problemas.
¿Qué debería modificar el Gobierno de España para garantizar la libertad de expresión?
Le he propuesto el examen del Código penal por un experto y la mejora y precisión de la Ley de partidos. El experto consideraría cómo puede lograrse mayor claridad y dejar menos espacio a la interpretación.
El Gobierno de España, haciendo caso omiso a su consejo, ha dejado claro que no eliminará la incomunicación. ¿Qué le parece esta negativa?
No soy el primero que solicita eso. Numerosos expertos en derechos humanos han dicho lo mismo antes que yo. La mayoría de estados no tiene medidas así. La incomunicación está asfixiando a España. Mientras siga utilizándola, el resto de estados y organizaciones de protección de derechos humanos serán muy críticos con ella. Si sigue así, se debilita a sí misma para hacer frente a las denuncias de tortura y declaraciones falsas. Yo solicité que la elimine y que, mientras no lo haga, tome medidas para que sean respetados los derechos de los detenidos.
Vaja, que si aquest senyor diu això, comptant que ha de quedar un xic bé amb tothom, imagina't com deu anar tot de veritat....




















